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JUEVES

12

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Laboratorios clínicos y su funcionamiento

Los laboratorios clínicos pertenecen a lo que comúnmente se llama medios de diagnóstico, siendo una especialidad médica de gran relevancia en la actualidad. Todo el ámbito de salubridad está estrechamente relacionado con la ciencia, creciendo simultáneamente. Cualquier ensayo clínico o investigación médica está incompleta sin pasar por un laboratorio clínico, ya que estos permiten confirmar o descartar un diagnóstico.

 

 

Los principales objetivos de los laboratorios clínicos son la revisión de exámenes de laboratorio autorizados por los médicos para conocer el estado del paciente y de esta forma llegar a un diagnóstico y elaborar un tratamiento adecuado para dicho resultado. Es así como podríamos enumerar los objetivos de estos exámenes: establecer un pronóstico, controlar la evolución de la enfermedad y los resultados del tratamiento, detectar posibles complicaciones, colaborar con estudios epidemiológicos y de grupos de riesgo y ser parte de la construcción de los protocolos de investigación científica y de ensayos clínicos para la elaboración de nuevos medicamentos. 

 

 

Tradicionalmente hablando, un laboratorio clínico examina y analiza los componentes en la sangre, orina, heces, líquido sinovial, líquido cefalorraquídeo, así como grupos sanguíneos y RH. Dentro de los laboratorios se encuentra un equipo multidisciplinario, con el fin de contar con expertos en diferentes áreas y de esta forma llegar a tener mejor cobertura y resultados más acertados. Algunas de las disciplinas que se encuentran en estos espacios son hematología, bioquímica, inmunología y microbiología. 

 

 

Es importante que todas las personas que trabajan en estas áreas cumplan con los requisitos de seguridad ya que algún tipo de contaminación podría afectar la prueba y a la persona que realiza el procedimiento. Para ello, antes de comenzar el trabajo, la persona encarga debe seleccionar todos los elementos que necesitará para dicho proceso y acomodarlos organizadamente para su fácil uso y acceso. También debe revisar que la cristalería esté limpia, que los reactivos necesarios alcancen la temperatura requerida para su uso, asegurarse que todo esté debidamente marcado. Luego, al comenzar el análisis es importante la concentración y repetición de la evaluación para reducir el margen de error. 

 

 

Para realizar los trabajos de análisis es necesario pasar por diferentes fases, las cuales están bien delimitadas, pero se estrechamente relacionadas entre sí.

 

 

  • Fase preanalítica: esta fase va desde que el médico de asistencia llena la solicitud de la prueba hasta que esta llega al lugar donde posteriormente será analizada. En esta se incluye también la preparación del paciente, toma de la muestra, procesamiento y conservación, y mecanismos de control administrativo.

 

 

  • Fase analítica: cubre como tal todo el proceso de análisis, así como las medidas de aseguramiento de calidad que se toman en la misma. 

 

 

  • Fase posanalítica: comienza en el momento en que se informan los resultados obtenidos en la fase anterior, incluyendo los mecanismos de registro y entrega, su interpretación y la garantía del secreto profesional. En este punto se contabiliza todo el tiempo que se invirtió durante todo el proceso.

 

 

Para poder realizar todas estas pruebas de manera efectiva es necesario contar con buenas instalaciones para lograr dicho objetivo. En primer lugar, el espacio que se determine para este fin debe responder a las necesidades de trabajo actuales del departamento, con el fin de tener al alcance todo lo requerido. Para esto, se deben tener en cuenta factores como cubículos, áreas para esterilización y limpieza de materiales, espacios con refrigeración, áreas para trabajo con radioactivos, entre otras. 

 

 

Dentro de los laboratorios, como se mencionó anteriormente, existen diferentes especialidades según el tipo de procedimiento que se deba realizar en una prueba. Para ahondar más en este tema, explicaremos la finalidad de cada una de estas áreas.

 

 

  • Hematología: En este se efectúan diversas pruebas que se resumen para el objeto que persigue este estudio en tres: pruebas de coagulación, pruebas de contabilidad sanguínea y morfología. 

 

 

  • Química Clínica: Aquí se realizan análisis que se clasifican de la siguiente forma:
    • Química sanguínea de rutina 
    • Exámenes generales de orina 
    • Determinación de reserva electrolítica y bióxido de carbono en la sangre

 

 

  • Microbiología: Las diversas labores que se realizan aquí pueden clasificarse en la siguiente forma:
    • Coproparasitología: Tiene por objeto investigar la presencia de parásitos en materias fecales.
    • Bacteriología: Consiste en examinar directa o indirectamente la presencia o actividad de organismos microscópicos en sangre, orina, materia fecal, jugo gástrico y exudados orgánicos.
    • Inmunología: Realiza pruebas sobre los anticuerpos que revelan la presencia y actividad de microorganismos en el cuerpo humano

 

 

En conclusión, en un laboratorio clínico es posible realizar muchas y diferentes muestras, con el objetivo de encontrar un buen diagnóstico y el mejor tratamiento para el paciente.

 

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